Uno de los mayores “productos” de exportación de Honduras es, lamentablemente, su gente.
Cada
año, unos 75 mil connacionales dejan el país para encontrar un mejor
porvenir en otra nación. Es decir, ocho hondureños salen de Honduras
cada hora.
Esa cifra ha venido de más a menos durante los
últimos cuatro años, motivada fundamentalmente por dos razones: la
crisis económica en Estados Unidos y el peligro inminente que representa
México en la ruta del migrante.
La emigración de hondureños no es nueva, aunque tampoco hay una cifra exacta que marque el inicio del éxodo de catrachos.
De
lo que hay certeza es que hay hondureños que ya son de tercera
generación, sobre todo en ciudades estadounidenses como Nueva York y
Nueva Orleans.
En Canadá la presencia de connacionales es relativamente nueva.
Se
podría decir que los primeros llegaron, al menos lo que pudo conocer EL
HERALDO en esa nación, a mediados del siglo pasado, es decir que en
estos momentos está creciendo una pequeña segunda generación de en
Canadá.
Migración hondureña
De acuerdo con los datos que maneja la Secretaría de
Relaciones Exteriores, un alto porcentaje de los hondureños, cerca del
90 por ciento, prefiere Estados Unidos como punto de destino.
Debido
a eso es que las malas referencias financieras de esa nación y el
peligro de cruzar territorio mexicano han frenado la movilización
indocumentada.
Para 2007, el Foro Nacional para las
Migraciones en Honduras (Fonamih) estimó que ese año dejaron el país
unos cien mil connacionales, es decir, 274 por día, 11 por hora.
Sor
Valdette Willeman, encargada del Centro de Atención al Migrante
Retornado (CAMR), comentó además que durante los dos últimos años
también ha existido una disminución en la cantidad de personas
deportadas tanto de México como de Estados Unidos.
Eso en cierta medida también sustenta las estimaciones del gobierno en torno a la merma en el flujo migratorio indocumentado.
Se
calcula que en estados Unidos viven un millón 50 mil compatriotas,
cerca de 50 mil en España y 25 mil en Italia (país que, según el
embajador de España en Honduras, Luis Belzuz de los Ríos, durante el
último año recibió un 8% de los migrantes hondureños que dejaron España
por la difícil situación económica que atraviesa).
Hay
otros países como Canadá, México y Belice que también tienen comunidades
considerables de catrachos, 25, 20 y 15 mil, respectivamente.
En Centroamérica también se estima que podría haber unos 10 mil diseminados en diferentes países.
De
acuerdo con los datos que posee la Dirección de Asuntos Consulares de
la Cancillería, de esos 1.2 millones de catrachos en el extranjero, solo
unos 300 mil cuentan con sus documentos de estadía, tanto residencias
como ciudadanías.
Un pequeño porcentaje tiene un permiso
para estudiar y trabajar de manera temporal y el resto está
indocumentado, sobre todo en Estados Unidos, España e Italia.
Causas y economía
Honduras es un país con una tasa de desempleo bastante
alta. Apenas el 50 por ciento de la Población Económicamente Activa
(PEA) tiene un trabajo permanente, según la última Encuesta de Hogares
del Instituto Nacional de Estadísticas. Es decir que 1.8 millones de
hondureños no tienen trabajo.
Adicionalmente, el 67 por ciento de la población (8.2 millones) vive en la pobreza.
Los niveles de inseguridad del país también son alarmantes, hay 82 muertes violentas al año por cada cien mil habitantes.
En resumen, estas tres situaciones son las que incentivan la migración de los hondureños al exterior.
Y
como resultado de esa migración, Honduras recibe cada año cerca de
2,600 millones de dólares anuales, que se han convertido en el principal
bastión de la economía nacional, superando incluso lo que generan las
exportaciones, el turismo y la industria maquiladora.